Se suman denuncias contra Cristina Demarco

Tras la presentación de un grupo de empleadas, se conocieron nuevos cuestionamientos hacia la rectora de la Escuela Normal. Docentes del establecimiento piden a las autoridades que se la separe del cargo y que se investiguen las denuncias realizadas. La denuncia ya está en el CGE. Este martes realizarán una asamblea interclaustros para decidir los pasos a seguir.

 

 

El Miércoles Digital dio a conocer días atrás una grave denuncia de un grupo de empleadas administrativas y de maestranza de la Escuela Normal, contra la rectora de esa institución, la profesora Cristina Isabel Demarco (Ver: Denunciaron a la Rectora de la Normal…). A posteriori de esa publicación, se conocieron más cuestionamientos y denuncias que complican el panorama de la funcionaria y evidencian la gravedad de las acusaciones.

Por un lado, docentes del nivel secundario de la institución se presentaron ante las autoridades educativas departamentales reclamando que se separe del cargo a la rectora hasta tanto se resuelva la situación. En la nota, presentada por la delegada gremial Gimena García y firmada por numerosos docentes, se cuestiona que “las presentaciones realizadas en 2018 no han tenido respuesta”, ni de las autoridades de la Escuela, ni de la jerarquía educativa.

Asimismo, docentes del nivel superior de la misma Escuela se manifestaron en el mismo sentido, presentándose ante las autoridades departamentales para apoyar el reclamo de sus compañeras. En ambos casos reclaman que se investigue a la profesora Demarco y que, para ello, se la separe de sus funciones, para que cese “el clima hostil, tenso y violento en nuestra tarea diaria”.

Por otro lado, desde el Centro de Estudiantes del Profesorado aseguraron que “podemos contar muchos abusos de poder por parte de la rectora”, entre los que enumeran malos tratos hacia ordenanzas, docentes y administrativos, trabas permanentes, y hasta la insólita decisión de romper el candado del local del Centro de Estudiantes “porque no le atendimos el teléfono a las 7 de la mañana”. También aseguran que como docente “no cumple con los horarios ni los planes de las cátedras” y que “maltrata a sus estudiantes”, lo cual consta en actas elaboradas en diferentes momentos de 2018.

RECLAMOS SIN RESPUESTAS

Gimena García es delegada docente del turno tarde de la Escuela Normal. En diálogo con este medio narra con detalle las acciones que desde 2018 debió llevar adelante en relación con la problemática rectora. Y dejó claro que desde hace tiempo hay elementos que debieron hacer intervenir a las autoridades, cosa que al parecer no ocurrió:

“Me toca intervenir por primera vez en 2018, cuando me informan que a una compañera se le realizó un acta en la que se le hace un llamado de atención por haber realizado una publicación, en una red social personal, sobre la falta de limpieza en la Escuela, algo que venía remarcando desde un año antes, cada día, en los partes diarios de la institución y que nunca recibió solución de parte de las autoridades. La docente en cuestión hizo su descargo por escrito, se pide reunión urgente con la rectora, la supervisora del nivel y la directora departamental y los docentes de la institución solicitan por escrito que se quite el llamado de atención ya que la compañera no se había apartado de la normativa vigente. Ninguna de las dos notas tuvo respuesta”.

“En una reunión de Consejo Directivo gritó ‘Cómo me rompen las pelotas acá’, cuando una docente golpeó la puerta para acercarle una carpeta”.

Ante esa falta de soluciones, la delegada se presentó ante el entonces supervisor Juan Carlos Favre, “quien dijo no estar al tanto de los problemas de seguridad e higiene de la escuela, ya que nadie le había presentado ningún informe y por lo tanto, sin ese material, él no podía ir a la escuela a verificarlo”. Sin embargo “su responsabilidad como supervisor es asegurar el correcto funcionamiento de las escuelas, no esperar a que ninguna autoridad lo llame. Por otro lado, respecto al llamado de atención expresó que seguramente el directivo aplicó la potestad disciplinaria, que lo corrobore y que cualquier cosa vuelva. Es decir, no me dio ninguna solución”.

Al mes siguiente, “los delegados elevamos informe detallado sobre el estado edilicio de nuestra institución y manifestamos nuestra preocupación por el mismo y tampoco recibimos respuesta de la DDE. En el medio de estas situaciones, se dio el problema con el alumno que denunció sufrir bullying y luego las pintadas a la escuela. A partir de esta problemática, delegados y profesores del turno tarde organizamos junto al centro de estudiantes una jornada para trabajar con los alumnos de todas las divisiones, a fin de que los chicos puedan expresarse respecto a diferentes temas y darles contención. Si bien recibimos el aval del vicerrector para llevar a cabo esta jornada, la rectora se negó y no pudimos concretarlo”.

“Ante esta situación, los alumnos decidieron pedir explicaciones sobre la negativa y también realizaron una sentada para pedir que se les dicte ESI (Educación Sexual Integral). A esta situación la rectora respondió con gritos y luego persecución a los alumnos del centro de estudiantes a cuyos padres citó generando temor en los estudiantes a ser expulsados de la escuela a pocos meses de terminar el año lectivo”.

EXIGEN INVESTIGAR

La delegada gremial cuenta que en 2018, comenzado el segundo semestre, “las situaciones de malos tratos hacia los docentes se fue acentuando. En un caso particular, acompañé a la docente en la presentación de su descargo por un acta que se realizó de manera ilegal. Al igual que a principio de año, adujo aplicar la potestad disciplinar pero sin cumplir ninguno de los pasos que la misma exige. Otras compañeras se dirigieron directamente al sindicato para ser asesoradas y presentar las notas a la departamental pidiendo intervención”.

“De todos los reclamos realizados a la Dirección Departamental de Escuelas, ninguno fue respondido y comenzamos un nuevo año lectivo con gritos, maltratos, amenazas y persecuciones. Por eso exigimos una respuesta inmediata de la departamental quien debe iniciar una investigación y desafectar a la docente en cuestión hasta tanto se resuelva esta situación que hace que trabajemos en un clima institucional hostil, tenso y violento. Clima que nada tiene que ver con una institución educativa”.

En efecto, la nota presentada este 20 de febrero en Departamental (ver facsímil) adjunta toda la documentación previa y denuncia reiterados malos tratos y persecución laboral y político gremial por parte de la rectora. También cuestiona la falta de respuestas y pide que las autoridades “dados los últimos acontecimientos, tomen resoluciones inmediatas respecto de dar un corte definitivo a esta situación de agravios hacia los trabajadores de la educación. Que se utilicen los mecanismos administrativos correspondientes para iniciar de forma inmediata una investigación sobre las denuncias y que, preventivamente, teniendo en cuenta todos los antecedentes que obran en su poder desde el año pasado, se proceda al traslado de funciones de quien ha sido denunciado por distintos estamentos educativos de nuestra institución. De esta manera, se favorecerá el cese del clima hostil, tenso y violento en nuestra tarea diaria”.

RECLAMO ESTUDIANTIL

Desde la Agrupación Estudiantil Superior Teresa Ratto, que conduce el Centro de Estudiantes del Profesorado, narraron a El Miércoles Digital algunas de las situaciones que les tocó vivir en la relación con la autoridad cuestionada. “Podemos contar muchas violencias y abuso de poder por parte de la rectora”, explicaron. “Desde gritos, enojos, destratos, y la traba permanente que recibimos, hasta para colgar nuestra bandera, con la excusa de ‘política en esta escuela no’. Para cualquier actividad debemos mandar notas que ‘se le pierden’ o nunca le llegan, dificultando todo tipo de idea o actividad que querramos realizar para el estudiantado”.

“…la traba permanente que recibimos, hasta para colgar nuestra bandera, con la excusa de ‘política en esta escuela no’”.

Además, aseguran que “fuimos testigos de malos tratos hacia ordenanzas, docentes y administrativos. En una reunión de Consejo Directivo gritó ‘Cómo me rompen las pelotas acá’, cuando una docente golpeó la puerta para acercarle una carpeta. En otra oportunidad le gritó a una compañera nuestra ‘Vos callate que no tenés ni voz ni voto’, entorpeciendo así la vida democrática de una escuela pública y la libertad de expresión”.

“Además de sus cambios de ideas repentinos, de un día darnos un lugar para guardar nuestras cosas y al otro rompernos el candado de la entrada porque no le atendimos el teléfono a las 7 de la mañana.  También sabemos que alumnas y alumnos de nuestros profesorados, en el que también da clases, sufren agresiones y violencias por parte de ella como docente al no cumplir con los horarios ni los planes de las cátedras”. En efecto, sus alumnas labraron actas denunciando que no concurre a clase, y como puede verse, en el libro de clase sus horas como docente aparecen vacías o incompletas prácticamente de todo el año lectivo (ver facsímil).

ASAMBLEA INTERCLAUSTROS

Entre las muchas repercusiones de la nota anterior, llegaron a nuestra redacción numerosos comentarios críticos hacia la profesora Demarco, tanto sobre su actuación como directiva en otras ciudades (Villaguay y Maciá) como en lo local. Por ejemplo, una prestigiosa docente como Griselda Salvini quien públicamente aseguró que “jamás la institución tuvo una rectora de esa categoría: ignorancia, discriminación, exclusión y abuso de poder sumado a los malísimos tratos recibidos tanto por alumnos, como padres y personal de la casa”. La profesora Salvini asegura que “ese malestar permanente” y ese “ambiente malsano, desgastante y enfermizo”, motivaron su renuncia a la docencia en el Nivel Superior.

Mientras tanto, las notas que elaboraron docentes de nivel medio y de nivel superior –que aquí reproducimos– se presentaron en la Dirección Departamental, el pasado viernes; y se decidió realizar una asamblea interclaustros –es decir con la presencia de docentes, estudiantes y egresados de los diferentes niveles– que se llevará a cabo este martes 26 a las 18.30 en la propia Escuela Normal. En la asamblea se debatirá, en base a las respuestas recibidas por parte de las autoridades, qué curso de acciones seguir.

En lo inmediato, también se conoció que las autoridades educativas departamentales ya elevaron el material a la Asesoría Legal del Consejo General de Educación (CGE) “para que informe a esta Dirección Departamental de Escuelas de los pasos a seguir”, según se verifica en la notificación que firma la profesora Ana María Díaz, a cargo de la DDE. La rectora fue notificada y se supo que tomó licencia hasta fines del mes de marzo.

 

Fuente | El Miércoles Digital