ROJO Y DÉFICIT | Así cerró Julio para Argentina

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Se repitió el comportamiento de los últimos seis meses: los ingresos totales crecieron menos que los gastos.

Datos de la Secretaría de Hacienda en base devengado, esto es ejecutado pero no necesariamente pagado, dieron cuenta de que el resultado financiero obtenido en siete meses de 2015 totalizó un déficit de $98.400 millones, luego de contabilizar transferencias de utilidades del Banco Central y de la Anses por $55.066 millones. Sin ese aporte, el rojo real del período se elevó a más de 153.000 millones de pesos.

Así se desprende del informe de la Dirección de Análisis Fiscal de la Asociación Argentina de Presupuesto y Administración Financiera Pública (ASAP), el cual reveló que «dado que durante estos siete meses se devengaron más de $50.800 millones en concepto de intereses, con un aumento de 32% respecto de igual período del año anterior, el resultado primario arrojó un déficit de $47.600 millones».

Por el lado de los recursos, los ingresos tributarios y de la Seguridad Social alcanzaron algo más de $582.000 millones, un 34,3% más que lo recaudado en igual período de 2014. Mientras que los gastos primarios, antes del pago de intereses, sumaron $701.262 millones, acusando una suba de 40,8 por ciento.

El trabajo de ASAP indica que «el mayor impulso del gasto en el último mes obedeció fundamentalmente a la aceleración de las transferencias corrientes al sector privado a 46% de aumento, con motivo de la reactivación de los subsidios».

En los primeros siete meses la renta del FGS de la Anses cayó 10%

Esas erogaciones, principalmente para empresas públicas, fondos fiduciarios y el sector privado (concentrados principalmente en las áreas de energía y transporte) totalizaron $120.445 millones, lo cual constituye un 27% más que en igual período de 2014, mostrando una recuperación respecto al impulso observado en junio de 11 por ciento.

Impulso a la vivienda y urbanismo

Como es habitual en un año electoral, las partidas de gasto que más crecieron en los primeros siete meses del año fueron las de carácter social, entre las que se destacaron la duplicación de las destinadas a vivienda y urbanismo con $19.662 millones ejecutados; Seguridad Social 44,5% por el doble efecto de la suba de los haberes por aplicación de la Ley de Movilidad Jubilatoria y la última moratoria previsional; Salud 49%; Educación y Cultura 47,9%; también en el Sistema Penal y de Inteligencia con más de 51% de incremento, pero con muy reducida relevancia en el total de las erogaciones.

La fuerte baja del precio internacional del petróleo posibilitó atenuar el aumento de los subsidios al sector energético a 26,5% en los primeros siete meses, con un monto total ejecutado de poco más de 100 mil millones de pesos.

De todas formas, destaca el informe de la ASAP que «el resultado de los primeros siete meses estuvo muy lejos de los que surgen del cálculo de recursos y las autorizaciones de gastos vigentes del Presupuesto 2015, que proyectan un déficit financiero de $58.764 millones para todo el año, y un superávit primario de $36.983 millones».

Según el consenso de las consultoras privadas, el desequilibrio fiscal de todo el año se proyecta a unos $300 mil millones, antes de contabilizar el efecto de las transferencias de utilidades del Banco Central y de la Anses, equivalente a más de 7% del PBI, uno de los más altos en una serie de 30 años.

En este punto, ASAP notó que en los primeros siete meses de 2015 las denominadas rentas de propiedad disminuyeron 8,7% en comparación con las de un año antes porque «las ganancias de activos del Fondo de Garantía de Sustentabilidad (Anses) registraron una caída del orden del 10%, en tanto que las remesas de utilidades del Banco Central cayeron 7,8 por ciento».