LA MUERTE DUDOSA DE UN RECIÉN NACIDO DERIVÓ EN SOSPECHAS Y ESCÁNDALO | Ocurrió en Villaguay

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El fallecimiento de un bebé de apenas un mes de vida, ocurrido en la madrugada del lunes en el hospital Santa Rosa, generó una serie de incidentes dentro del centro asistencial, a raíz de la lógica reacción de sus padres, quienes aparentemente venían solicitando desde varias horas antes que el pequeño sea derivado un centro de mayor complejidad.

“Estaba internado desde el jueves con un diagnóstico presunto de meningitis. Pero los cultivos que se hicieron descartaron esa posibilidad. Lamentablemente falleció sin que los médicos hayan tenido certeza sobre el diagnóstico, más allá de que hicieron lo que estaba a su alcance”, admitió el director del hospital Santa Rosa, Gonzalo Carril, respecto al episodio.

El funcionario también aceptó que se registraron una serie de incidentes, pero los atirbuyó al “lógico malestar de los padres, que hacían ciertas recriminaciones y que denunciaban una mala relación médico-paciente”.

Lo que Carril no dice abiertamente, pero sí da a entender, es que los familiares del bebé se encontraban muy molestos con la atención que estaban recibiendo de parte de los profesionales a cargo de la salud del pequeño. Y la propia abuela del bebé, entrevistada por el portal Infor-Villaguay, se encargó hoy de confirmar ese malestar.

“A Mateo lo internamos el jueves con un diagnostico de presunta meningitis, se le extrajeron muestras para realizar el análisis y nos dijeron que tendríamos los resultados para el sábado. El nene el domingo lloraba sin descanso, sin ser atendido; era un llanto desgarrador que se escuchaba desde el kiosco”, relató la señora. Y agregó que la médica que lo atendía aseguraba que se trataba de “un dolor de barriga”.

“Ante ese cuadro, resuelvo ir a pedir por favor hablar con los pediatras o el director, me dan el numero de un pediatra, pero se apuran ante nuestros nervios y seguramente llaman ellos, y aparece una doctora (N.de la R.), quien con prepotencia nos pregunta qué queríamos”, aseguró.

La mujer contó que le pidieron a la profesional que derive al chiquito. La respuesta, según el testimonio, fue poco feliz: “Yo no voy a derivar un paciente por un dolor de panza”.

“Nos dijo que el chico estaba controlado, que no nos preocupemos y ante mis sùlicas volvió a negarse a trasladarlo. Entonces le dije: espero no sea tarde cuando resuelvan hacerlo”.

Lo cierto es que a la 1:30 del lunes el bebé sufrió un paro cardíaco. Tres médicos pediatras intervinieron en ese momento. Lo llevaron a otra sala para reanimarlo.

El clima, lógicamente, había comenzado a caldearse. La mamá del niño, una adolescente de 15 años, lloraba tirada en el piso y el resto de la familia pugnaba por tener alguna información.

Una hora más tarde –siempre de acuerdo a los dichos de la abuela- les informan que iban a pedir una derivación. Pero la mujer sospecha que se trató de una “puesta en escena” para calmarlos.

Igualmente, los familiares se fueron a juntar algo de ropa para viajar junto al chiquito en la ambulancia. Y cuando regresaron, uno de los médicos les informó que el bebé había sufrido un segundo paro y que, probablemente, no “saldría” de esa crítica situación.

“(Entonces) llamaron a la policía; había 3 o 4 móviles, por lo que ellos consideraban desmanes. En realidad eran nuestros llantos y gritos recriminando que hace rato pedíamos derivación, y con soberbia nos decían que estaba controlado”, recalcó la mujer

Según precisó, por el caso ya se realizó una denuncia en Tribunales. “Nosotros seguiremos esto hasta las ultimas consecuencias, y si debemos hacer marchas las haremos, no abandonaremos esto, nos consideramos víctimas, y queremos juicio a los culpables. Ya poco nos queda por perder, pero queremos que no haya mas Mateos en manos de gente así”, concluyó.