La economía cayó un 6,7% en junio y es la recesión mensual más alta en la era Macri

El segundo trimestre acumuló una retracción del 2,18%, mientras que en todo el semestre la baja es del 0,6%

 

 

La economía argentina se encuentra en una recesión aún más fuerte que en 2016. De acuerdo al Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE) que mide el Indec, junio cerró con una baja del 6,7% comparado con igual mes del año anterior, lo que representa la caída más importante en toda la era Macri.

Esta marca rompe el récord del mes anterior, hasta ahora el más recesivo de la gestión Cambiemos, lo que refleja el duro contexto que está atravesando la macro local. A su vez, abril también se había contraído un 0,6%, consolidando un sendero recesivo de tres meses consecutivos.

La mayoría de los economistas piensan que este rumbo se mantendrá por lo menos hasta el segundo trimestre del 2019 y calculan una recesión de «punta a punta» mayor al 6%, ubicándose como la marca más elevada desde el 2009.

Por su parte, el segundo trimestre registró una disminución del 2,18% respecto a 2017, mientras que en los primeros seis meses del año la economía acumuló una caída del 0,6%.

Tan acelerada fue la merma, que el nivel de actividad económica acumulado en los primeros seis meses del año se encuentra un 3,5% por debajo de igual período del 2015.

La sequía fue gran responsable de esta variación negativa, traccionando a todo el sector de agricultura, ganadería, caza y silvicultura a una histórica baja del 31%. Sin embargo, todas las principales ramas de la economía mantuvieron disminuciones significativas producto de la aceleración inflacionaria muy por encima de los salarios.

 

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Así, para el economista y director de la consultora ACM, Javier Alvaredo, «Se confirma en junio la caída de la actividad en términos generalizados, ya hay más sectores con variación negativa que positiva, lo que indica una merma generalizada de la actividad».

El comercio cayó un 8,4%, la industria manufacturera lo hizo en un 7,5% y la pesca un 16%. La construcción, sector estrella de la economía durante el 2017, tuvo un desempeño negativo en 0,2%, evidenciando el parate de la obra pública que va a depender exclusivamente de los proyectos de participación público-privada (PPP), cada vez más complicados por el escándalo de los cuadernos.

Las ramas en terreno negativo son de las que más mano de obra traccionan, como comercio, manufacturas y construcción. Por eso, estos datos generan alerta para los datos de empleo que el Ministerio de Trabajo dará a conocer la semana próxima y para los datos de pobreza que hoy difundió el Indec y se confirmarán el mes próximo cuando se revele la incidencia de la indigencia y la pobreza en el primer semestre de 2018.

De acuerdo al Indec, un hogar en julio necesitó más de $21.177 para superar la línea de pobreza

Los únicos sectores con números positivos fueron la explotación de minas y canteras (4,9%), la intermediación financiera (4,6%), la electricidad, gas y agua (4,3%), actividades inmobiliarias (2,3%), servicios sociales de salud (1,7%) y enseñanza (0,8%).

«En caso que la economía se mantenga en este nivel, la variación para el total 2018 sería de una contracción del 1,8%. De esta manera, confirmamos nuestro visión que hay un techo para la actividad de -1% para 2018. De esta manera se confirma que el escenario de crecimiento para 2018 se ubicará cercano al escenario adverso planteado en el acuerdo con el FMI (-1,3%), que resulta bastante lejano al crecimiento cercano al 0,4% para 2018 planteado en el escenario base del organismo», pronosticó Alvaredo.