La caída del empleo en octubre registró una caída del 0,3%

El mercado laboral argentino mantiene su pobre dinamismo a la par de la fuerte recesión que golpea a la economía. A pesar de ser uno de los meses tradicionalmente más positivos en materia de empleo, octubre registró una caída en términos desestacionalizados de 30.900 vacantes, es decir, un 0,3%.

 

 

El 2018 ya acumula una pérdida de casi 200.000 puestos de trabajo registrados.

«Fue un mes expansivo, pero menos de lo que suele ser», reconocieron los funcionarios del Ministerio de Producción y Trabajo. Sucede que si bien en términos absolutos hubo un incremento de 6.200 trabajadores registrados, al quitar el efecto estacional no sólo se genera una baja, sino que la misma es la segunda más alta de todo el año.

De esta manera, el 2018 sostiene la pérdida de casi 200.000 puestos laborales -marca que supo alcanzar en septiembre- y según las autoridades recién empezaría a revertirse en el segundo trimestre del año próximo.

Por su parte, la pequeña suba de octubre se explicó en gran parte por la incorporación de 10.100 empleados públicos, cosa que al Director Nacional de Estadísticas y Estudios, José Anchorena, no le causó mucha gracia y no dudó en responsabilizar a las provincias y municipios. «Nosotros desde el Estado Nacional hicimos nuestra parte», se diferenció.

Otro de los componentes que registraron un avance mensual en términos absolutos fueron los asalariados del sector privado. Sin embargo, de forma desestacionalizada marcan una caída de 22.700 vacantes que en relación al mismo mes del 2017 llega a 69.900.

Así, no sólo se ubica por debajo de los niveles relevados en el 2017 y el 2015, sino que por primera vez se encuentra a punto de perforar la línea marcada en el 2016, un año marcado por otra importante recesión que tuvo una significativa baja del empleo.

Esta categoría es la que genera mayor preocupación en el ministerio, dado que usualmente se la vincula con el empleo de más calidad. «Es una vara con la que nos queremos medir», confesó Anchorena ante la consulta de LPO.

Dentro de este sector, la industria manufacturera volvió a liderar el ranking de los peores resultados, seguida por el comercio y la construcción, que por primera vez en el año anota un retroceso interanual del 2,5% que promete acelerarse ante el parate de la obra pública.

En materia salarial, se produjo un ajuste real del 10,9% en el salario medio y del 11,6% en el salario mediano, a partir de la aceleración inflacionaria que no fue acompañada por las paritarias firmadas. No obstante, desde la cartera de Sica sostienen que se está llevando a cabo una renegociación con los gremios que impactará de lleno en el segundo trimestre del 2019.

«En los próximos meses va a pegar un salto de hasta el 40% y será uno de los motivos que reactivará la economía», enfatizó con su tradicional optimismo el Director Nacional de Estadísticas y Estudios.

Los que no compartieron esta visión positiva del futuro fueron los empresarios relevados en la tradicional Encuesta de Indicadores Laborales de noviembre, que engloba a más de 3.200 firmas de 10 aglomerados urbanos diferentes.

Las expectativas de contratación arrojaron un resultado similar al de septiembre, cuando había registrado la peor marca desde marzo del 2009. Luego de una pequeña mejora en octubre que fue adjudicada a la «estabilidad cambiaria», en noviembre el 87,7% de las empresas afirmó que mantendrá su dotación de personal, un 6,2% expresó que la disminuirá y sólo un 6,1% respondió que prevé aumentarla.

 

 

Fuente | LPO