Industria frigorífica padece por la sequía que afecta al campo

La producción ganadera se resiente por la poca disponibilidad de alimento y se adelantan los destetes. Los próximos meses serán clave para entender como sigue el panorama.

 

 

El horizonte de la industria frigorífica para este año “estará signado por la evolución de la sequía”, aseguró ayer la Cámara de la Industria y Comercio de Carnes (Ciccra) en su tradicional informe mensual.

“De la rudeza de la misma dependerá la evolución de la faena y si la recomposición de stock se mantiene o cae al ritmo del achicamiento de los rodeos que los productores se vean obligados a hacer”, señaló la entidad.

Según el relevamiento de Ciccra, “por el adelantamiento de los destetes y la consiguiente sobreoferta de terneros, se produjo una caída del precio de entre 3 y 5 pesos por kilo, y la caída de todas las categorías fundamentado por la necesidad de los productores de achicar las existencias en el campo”.

Lamentablemente estas son malas noticias para un sector que se venía recuperando después de más de una década de retroceso.

De todas formas, la industria todavía no muestra fuertes números de retroceso pero si un desaceleración en su performance.

En marzo, la faena de hacienda vacuna resultó inferior a la de igual mes de 2017, producto de la menor cantidad de días hábiles. Si se corrige la faena por la cantidad de días hábiles, en términos interanuales resultó casi 6% superior. En tanto, durante el tercer mes del año el ciclo ganadero se mantuvo en una posición neutral (ni liquidación, ni recomposición de existencias).

Mientras tanto la producción de carne vacuna equivalió a 244.000 toneladas res con hueso. En términos interanuales, cayó 2,7%, pero corregida por días hábiles creció 7,0% anual.

A su vez, el mercado doméstico absorbió 639.300 toneladas de carne vacuna, la participación del consumo interno en el total bajó a 87,2% (-3,7 puntos porcentuales).

En cuanto al consumo per cápita, a marzo de este año se ubicó en 58,3 kg, al considerar el promedio móvil de los últimos 12 meses. En términos interanuales se registró una mejora de 4,3%.

En lo que respecta al precio de la carne vacuna en mostradores del Gran Buenos Aires (GBA), durante el tercer mes del año exhibió un aumento de 4,4% mensual (hay que retrotraerse a mayo del año pasado para encontrar un alza tan importante). En tanto, en la comparación anual el precio promedio de los cortes de carne vacuna verificó un aumento de 18,0%.

Finalmente, en el tercer mes del año el precio de la hacienda en pie comercializada a través del Mercado de Liniers exhibió una importante corrección a la baja, con la cual casi anuló toda la suba observada durante febrero.

El precio promedio disminuyó 7,8% mensual y quedó en $27,758 por kilo vivo. Todas las categorías experimentaron pérdidas de valor y esto golpea y mucho al sector primario.

 

 

Fuente | Revista Chacra