FACEGUARD | Jóvenes a los que les pagan para ser “guardias” de Facebook / Existen en Maciá?

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El mundo de las redes sociales parece insondable, sin límites y reglas, un mundo ajeno y diametralmente opuesto para quienes no nacieron en la “era tecnológica”. Ese DNI o ADN, solo pueden portarlo los jóvenes de hoy. Ellos nacen, crecen y evolucionan al ritmo de las redes e internet. El buceo de carácter “universitario” en todos los ámbitos y rincones de este particular mundo, otorga diploma, fiesta de graduación y ahora salida laboral inmediata.

La nueva raza de jóvenes “Faceguard”, depredarores naturales de las redes, consumidores, adictos y dependientes en todo sentido, fulminan su intelecto en el arte del creerse “gurú” de Facebook, la red que concentra la mayor cantidad de personas en todo el mundo.

Podés ser Doctor, Ingeniero, Abogado, Legista o taxista, nada es excluyente para ser un “Faceguard”. Incluso analfabeto. La clave es saber mirar, observar, masticar todas las tendencias y comportamientos, interpretarlos y trazar lineamientos. Cuantos más amigos tengas mejor o bien puedes optar por una “identidad trucha o encubierta”, algo muy de moda en este último tiempo. El objetivo es estar, no perderte nada, depredar, esa es la biblia de un “faceguard”.

Fueron las empresas de servicios y productos de consumo masivo quienes contrataron primero a estos “especialistas” con el objeto de advertir tendencias de consumo y opiniones. Pero ahora el alcance de esta creciente “comunidad”, llegó a la política y para quedarse.

Es increíble que municipios, comunas, organismos y particulares, les paguen un sueldo a muchos jóvenes para que interactúen en las redes, publiquen, creen polémicas, discusiones, opiniones, hagan seguimientos y rindan cuenta de ello todos los días a la semana, sobre todo en épocas de campaña donde la gente y los vecinos vuelcan masivamente sus opiniones y comentarios en los muros.

Demás está decir que los chicos se arreglan con dos mangos no? Por eso tenerlos y seducirlos es fácil. La propuesta es irresistible: querés ganar plata mirando el Facebook?. Ja! Nada más fácil, nada más sencillo.

Estos adictos, miran y cuentan. Siguen a otros políticos, a empleados, ex empleados, agitadores y a personas muy activas y convocantes. Advierten los “likes”, comentarios, los compartidos y crean controversia, con “verdades falsas” y fundamentos ligeros. Se meten, esa es la idea. El fin primario de sus intervenciones no es muy bueno, dado que fomentan la persecución en esta nueva forma digital, aunque ellos mismos ni entiendan el concepto.

Los especialistas coinciden que la adicción al face o a las redes es una enfermedad. Sus consecuencias son bastante graves y te alejan del mundo real de a poco aunque el “enfermo” no lo note. No se aconseja dejarlo de golpe, al igual que el cigarrillo, hay que hacerlo de a poco, así son las fuertes adicciones.

En Maciá, existen. En el ámbito político sobre todo. En la última campaña las identidades falsas y las opiniones totalitarias abundaron. Apellidos falsos, acusaciones falaces dictadas, seguimiento feróz de “likes”, intervenciones, redes de whatsapp con vulgaridades, burlas y muchas otras.

Los “vivos” y “expertos”, se asustaron cuando se anunció un rastreo de IP y las mismas razones que los trajeron, se los llevaron. Igual dejaron muchos rastros, muchas huellas y una denuncia o investigación nos llevarían directo al lugar físico desde donde se crearon las cuentas truchas. En lenguaje técnico esto es hacer un ping y listo.

Evitando un escándalo, lo que en realidad hay que hacer es cuidarse un poco. Muchos están siendo “mirados”, espiados y seguidos. Cada “like” tiene una consecuencia. No debería, cada persona es libre de interactuar y no existen leyes que pongan límites. Pero a veces, eso molesta a otros. Lo que es raro, es que quien lo hace tenga un sueldo por su “trabajito”.

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