El «código de transporte» cubre sólo una semana: “Me encantaría que un legislador vaya a dedo al Congreso”

Educadores de Gualeguaychú, Gualeguay e Islas se trasladan todos los días para dar clases en Ceibas, Ibicuy y otras zonas. Sólo una empresa presta un servicio con horarios limitados y a un costo elevado para el bolsillo de los docentes, reveló un informe de la periodista Mónica Farabello, para el Diario El Día.

 

 

Viajar por la ruta y cruzarse con docentes que hacen dedo para llegar a la escuela o volver a sus hogares es parte de la realidad cotidiana. Una realidad naturalizada por todos y poco tenida en cuenta por la clase dirigente.

La situación de las y los docentes que dictan clases en la Escuela Nº 1 David Della Chiesa de Ceibas, es sólo un ejemplo de lo que ocurre en toda la provincia.

Allí trabajan unas 40 personas (entre titulares y suplentes). El 95% de ellos son maestros y profesores de Gualeguaychú, Gualeguay e Islas.

Para llegar hasta el establecimiento los educadores cuentan con una sola opción privada. Una empresa ofrece un servicio diario a las 6 de la mañana saliendo de Gualeguaychú. Este colectivo llega a Ceibas alrededor de las 7 y los trabajadores que tienen que seguir para Villa Paranacito llegarán a destino cerca de las 8.10.

Luego, deberán tomar las lanchas que recorren las distintas escuelas.

A las 10 de la mañana sale el segundo servicio de Gualeguaychú directo a Villa Paranacito y a las 12.30 regresa de Villa Paranacito directo a Gualeguaychú.

El costo del pasaje para llegar a Ceibas desde Gualeguaychú es de 220 pesos, por lo que un docente para ir y volver a su trabajo durante los 5 días laborales deberá erogar un total de 2200 pesos semanales y 8800 pesos por mes; una cifra muy lejana al Código 029 o código de traslado que le abonan al educador, que apenas supera los 3 mil pesos.

“La historia de siempre”

El Diario El Día conversó con Nazarena Tajes, docente y actual directora de la Escuela Nº 1 David Della Chiesa de Ceibas, quien aseguró que “es una historia de años; siempre viajamos a dedo. Los trabajadores que llegan a la escuela haciendo dedo en la ruta tienen que salir entre dos horas y dos horas y media antes para poder llegar a tiempo”.

“Muchos de nosotros elegimos trabajar en esta zona, y si no nos pueden garantizar un transporte seguro, lo que exigimos es que los gastos se contemplen en el Código 029 que es el código de traslado”, detalló Tajes.

Además, resaltó que “si el docente viaja en función de lo que le abonan por el código de traslado, tiene que venir una semana a trabajar y se le termina la plata. Hoy en día pagan alrededor de 3 mil pesos y la máxima distancia que cubren es de 60 kilómetros”.

“La gente que trabaja en Ibicuy tiene casi 150 kilómetros y no se llega a cubrir nada. De igual modo la gente que usa su vehículo tiene que ponerle combustible”, alertó en referencia a los aumentos de combustible que en 2018 se acercaron al 75% interanual.

“Ojalá que la sociedad valore lo que hacemos y sobre todo el Gobierno. Queremos que valoren la educación y nuestro trabajo. Nosotros elegimos trabajar acá pero consideramos que es justo que se nos pague más”, aseguró la Directora de la Escuela Nº 1 de Ceibas.

Una posible solución

Durante los últimos años ha sido incesante el pedido de los gremios para aumentar el Código 029 que contempla el pago del traslado.

Además, se ha evaluado la posibilidad de contar con un nuevo micro o combi que dé mayores opciones a los trabajadores.

Nazarena Tajes indicó que “nos explican que no es rentable por los distintos horarios que manejan los docentes. Pero si el Gobierno pone un colectivo que todos los días salga de Gualeguaychú a las 6 de la mañana, bienvenido sea, sería una opción”.

Luego hizo referencia al actual acuerdo paritario que cerraron los sindicatos con el gobierno provincial: “Como gremio aceptamos la propuesta, la declaramos insuficiente y siempre sigue la bicicleta y se sigue pateando el tema del Código de traslado; me encantaría que un legislador vaya a dedo al Congreso. Seguramente si ese es un requisito no se presenta nadie. Nosotros tenemos que dar clases de hacer dedo”, ironizó.

“Esta es la convicción que tiene la clase política sobre la importancia de la educación. Si apostas a educar a la persona, va a saber cómo cuidar su salud, su seguridad, va a aportar a un montón de cuestiones; no vamos a tener tantos nenes desnutridos, tantas gurisas jóvenes embarazadas. Hay que apostar a la educación pública, pero es mejor tener la masa no pensante, antes que los que empiezan a cuestionar millones de cosas”, concluyó.

Legisladores: una realidad paralela

Los sueldos y los beneficios con los que cuentan los legisladores provinciales y nacionales, parecen de un país que no está atravesando una seria crisis económica.

Cada Senador de la Nación recibe mensualmente 20 pasajes de avión y 20 de colectivo para viajar al destino que desee.

Estos tickets pueden ser utilizados personalmente, o bien, entregárselos a un asesor, familiar, amigo o militante.

Si no los utilizan porque no los necesitan, cuentan con la posibilidad de canjearlos por dinero en efectivo y así complementar los 184.504,35 pesos ($126.600,49 netos) que perciben como salario mensual.

La reglamentación vigente sostiene que se pueden canjear todos los pasajes aéreos y la mitad de los terrestres.

El valor de canje de cada pasaje aéreo fue de $3.401 durante los primeros cinco meses de 2018 y luego aumentó a $4.437. En tanto, los pasajes terrestres se canjean a 240 pesos cada uno.

Con estas cifras, se estima que un legislador nacional (según en qué mes del año haya realizado el canje) sumó a su salario, entre 990.080 y 1.093.680 de pesos. Sin dudas, una realidad muy alejada a la de los docentes y a la de cualquier trabajador argentino.

Fuente | Diario El Día – Mónica Farabello