Diciembre, las fiestas y el peligro de la ingesta de alcohol

Arrancó diciembre y muchos grupos de amigos, compañeros de trabajo, de escuela, de la universidad, etc. Comienzan a organizar las “famosas” despedidas de año. La comida y la bebida no faltan en estos festejos, por lo que los profesionales de la salud recomiendan tomar recaudos a la hora de beber, no abusar del alcohol y ser responsables.

 

 

Para que los festejos no pierdan su encanto y sean realmente un momento de encuentro y bienestar se recomienda beber con mesura y, prestar atención a las recomendaciones de higiene para preparar y conservar los alimentos.

Además de la ingesta abusiva de alcohol, las comidas copiosas o preparadas sin las condiciones de manipulación adecuadas acarrean, por estas fechas, mayores riesgos de contraer algunas de las Enfermedades Transmitidas por Alimentos (ETA) como el Síndrome Urémico Hemolítico y la salmonella.

La consulta más común por consumo excesivo de alcohol es protagonizada por adolescentes y jóvenes y lamentablemente esta conducta es minimizada y hasta justificada por los adultos que la consideran “una moda” o un hábito “propio de la edad”.

La realidad es muy diferente, el consumo excesivo de alcohol entre los adolescentes se relaciona con la violencia callejera, los incidentes de tránsito y graves trastornos orgánicos, por eso cualquiera de estas condiciones pone en riesgo la vida del consumidor y de las personas que lo rodean.

Cuidado con los niños y embarazadas

Otro punto a tener en cuenta es estar alertas con los niños. Muchos pequeños por curiosidad o accidentalmente ingieren bebidas alcohólicas de las copas que los adultos dejan a su  alcance durante las cenas.

Recomiendan prestar atención a estas situaciones y sospechar la posible ingesta toda vez que se observe en los chicos pérdida de estabilidad en la marcha o  vómitos. Además aconsejan ofrecer líquidos a los pequeños con frecuencia y disponer para ellos de vasos fácilmente identificables.

Por otra parte, los médicos advierten que cualquier cantidad de alcohol que ingiera una embarazada supone un riesgo para el feto, por lo tanto lo ideal es que no beban.

Las mujeres que están amamantando deben procurar dar de mamar al menos dos horas después de tomar alcohol. Pequeñas cantidades de bebida cambian el olor y sabor de la leche materna y cantidades mayores pueden embriagar al bebe.

Por otra parte, el alcohol interacciona con innumerables medicamentos y puede provocar intoxicaciones cuando se combina con sedantes, antidepresivos, antihistamínicos y anticoagulantes, por lo que se recomienda consultar al médico antes de beber.

Otros accidentes

Por otra parte con respecto al uso de botellas con bebidas espumantes apuntan los especialistas que es bueno cubrir los corchos antes de destapar la botella, evitar brizar las bebidas espumantes y no mirar directamente las botellas cuando se destapan, ni apuntarlas a otras personas.

Sin embargo, destapar las botellas no es lo único peligroso. El problema se profundiza cuando se pasa al consumo y se agrava con los excesos.

Sin duda, el abuso del alcohol puede jugarnos malas pasadas: aprende a divertirte estas fiestas sin perjudicar tu salud. El alcohol y las grasas son la causa de la mayoría de las gastroenteritis y los cólicos que se producen en estas fechas.

Las ‘comilonas’ suelen ir asociadas al consumo de alcohol: unas cervezas con el aperitivo, vino durante la comida o la cena, además de las copas para finalizar. Los riesgos que provocan el consumo etílico desmesurado van desde la inflamación de páncreas y cefaleas hasta trastornos hepáticos y gástricos. Lo ideal sería no pasar de dos vasos de vino en cada comida.

La gastritis aguda es una dolencia frecuente que surge con las comidas copiosas típicas de las fiestas. La inflamación de la mucosa del estómago provoca serios problemas que se suelen agravar con el consumo de alcohol de alta graduación como el vodka o el ron, ya que el etanol erosiona las paredes del estómago.

Quiénes no pueden beber alcohol

Deben tener prohibido el alcohol todas las personas que padezcan enfermedades crónicas del hígado, del sistema nervioso y del páncreas. Además, debemos tener cuidado con los medicamentos: leeremos el prospecto para saber si el tratamiento nos permite beber. Aquellas personas que sufran problemas psiquiátricos tendrán que abstenerse también del alcohol. Y, por supuesto, los que vayan a coger el coche deberán olvidarse de las copas.

Las dosis que admiten las personas dependen mucho del sexo, edad, peso y factores genéticos, aunque también de la constitución y salud de cada uno

Beber poco y acompañado de comidas

Pasar un diciembre agradable y saludable no significa que tengamos que abstenernos de las bebidas alcohólicas, siempre que la ingesta sea moderada y acompañada de comida, ya que cuanto más lleno esté el estómago más tardará el alcohol en llegar a la sangre. Los alimentos con alto aporte calórico y grasas ralentizan la absorción del alcohol.

También tendremos que evitar el abuso de los combinados, sobre todo si éstos van acompañados de bebidas gaseosas. Los ácidos carbónicos de los refrescos con burbujas facilitan el paso del alcohol por nuestro cuerpo, lo que acentúa el efecto tóxico de los licores, y permiten que actúe antes.

Las mujeres tendrán que tener más cuidado con el alcohol porque tienen menos agua en el cuerpo, lo que significa que se producen mayores concentraciones de alcohol en sangre. También su hígado tiene menor capacidad de metabolización.

Qué hacer para superar la resaca

Una vez que hemos bebido más de la cuenta, ya no hay remedio: habrá que sufrir la temida resaca. Los remedios caseros contra esta molesta compañera sólo atenúan sus síntomas, ya que es necesario que transcurran unas horas mínimas para que el cuerpo elimine todo el alcohol de la sangre.

Lo primero que tendremos que hacer es dormir bien y descansar lo suficiente. Una ducha nada más levantarnos permite estimular la circulación, mucho más si finaliza con un poco de agua fría. La comida será ligera y fácilmente digerible: los alimentos ricos en vitamina B y C facilitan la eliminación de las toxinas. Aspirinas, ibuprofeno o similares servirán para acabar con el malestar general y un café estimulará nuestro organismo y ayudará a espabilarnos.

No es muy recomendable quedarse en casa todo el día, ya que se acentúan las jaquecas. Lo mejor es distraerse y hacer un ejercicio moderado: dar un paseo, salir a tomar café, ir al cine. Dejaremos que transcurran unas horas desde la última copa hasta la hora de acostarnos. Otro dato fundamental: beber mucha agua es esencial para eliminar el alcohol, tanto antes de dormir, como en plena resaca.

El peligro de conducir

Organismos oficiales de la Argentina, las provincias y municipios llevan a cabo campañas para evitar conducir si se bebe alcohol.

Se hace hincapié en el peligro que supone el consumo de alcohol y drogas al volante durante la época festiva.

La ingesta de grandes cantidades de comida, el cansancio o sueño, el consumo de alcohol, etc. son elementos fatídicos a la hora de conducir.

El consumo de alcohol y de drogas tiene efectos sobre la visión y la conducta. Por ejemplo, es más fácil que un vehículo que viene de frente nos deslumbre y tenemos una percepción del riesgo mucho menor. Al haber menos horas de luz, también la visibilidad es peor y las condiciones climatológicas, como la niebla, la nieve o la lluvia, requieren que pongamos los cinco sentidos al volante.

Así que, si vas a manejar después de una celebración, cuidado con:

Las comidas copiosas.

El consumo de alcohol.

El consumo de drogas.

La fatiga, el cansancio o el sueño.

Es preferible que conduzca un amigo que no haya consumido alcohol o que viajemos en taxi.