De Angeli “Si votaría a favor de este proyecto, estaría faltando a mi juramento”

Tras la exposición de sus pares Pedro Guastavino y Sigrid Kunath, el senador nacional entrerriano Alfredo de Ángeli ratificó su posición contraria al proyecto de interrupción voluntaria del embarazo que se debate en el Senado, con un discurso de 7.30 minutos pronunciado antes de las 17.

 

 

“Cuando fui electo juré respetar y defender la Constitución Nacional y voy a seguir con esas convicciones. La Constitución de mi provincia, en el artículo 16, también considera vida desde el momento de la concepción y, si votaría a favor de este proyecto, estaría faltando a mi juramento”, resumió su postura al iniciar la argumentación.

El exdirigente rural reconoció que “el Estado ha estado ausente, que nada será igual a partir de mañana y ahí sí los legisladores nacionales tendremos que trabajar fuertemente para que no se llegue a la fatalidad de un aborto, algo que un año atrás se hablaba en voz baja”, refirió destacando el debate planteado por el presidente.

“Acompañar a la mujer”

De Ángeli instó a “trabajar fuertemente para que políticas públicas, tanto nacionales, como provinciales y municipales, acompañen a esa mujer en ese drama, porque ninguna puede ir contenta a practicarse un aborto, porque están desprotegidas o no han sido comprendidas”.

Entre las políticas públicas que propone, mencionó: “Hay que garantizarle a esa mujer que va a poder seguir estudiando por más que esté embarazada, que no la van a despedir de su trabajo y que va a poder criar a su hijo, porque el Estado a través de sus leyes debe acompañarla para que pueda ser una madre feliz”.

Su familia y el mensaje de Ercilia

“Como en tantas familias, como es el caso mío de diez hermanos, valoramos mucho el encuentro y lo vemos en el interior profundo de nuestra provincia que jamás se le pasó por la cabeza a una madre abortar un hijo, sí criarlo con humildad”, siguió aludiendo el senador nacional.

Ejemplificando sus dichos, agregó: “Tantas veces la vi a mi madre sentada en la máquina de coser haciéndonos la ropa o el pan casero, porque éramos muchos y la comida no alcanzaba… Pero jamás se le hubiera pasado por la cabeza, como a la mía a tantas otras madres, practicarse un aborto. Y no era por una cuestión religiosa, sino por la dignidad de ser madre”.

Para finalizar, Alfredo de Ángeli relató un encuentro con Ercilia, una maestra entrerriana jubilada, de 80 años. “Me senté frente a ella y le pregunté qué pensaba con toda su experiencia. Me dijo que las pobres chicas se lo sacaban de acá (señalando la panza), pero jamás se lo podían sacar de acá (la cabeza), por eso debemos acompañar a esa mujer embarazada para que tenga tranquila su conciencia”, concluyó.

Fuente | El Entre Ríos