Cómo los incendios en la Amazonía pueden afectar al clima y a los océanos del mundo

Desde hace más de dos semanas, extensas áreas de la selva brasileña son devoradas por el fuego, que también afecta zonas de Bolivia

 

La imagen muestra la nube de humo de los incendios de la Amazonía que cubría la ciudad de Porto Velho, en el estado brasileño de Rondonia. (Foto: EFE).

 

Los incendios forestales que consumen la Amazonía, el bosque tropical más grande del mundo y pulmón verde más grande de la Tierra, han llamado la atención internacional. Sus efectos, prevén los expertos, se podrán sentir diversos lugares del mundo.

«En medio de la crisis climática mundial, no podemos permitirnos más daño a una gran fuente de oxígeno y biodiversidad. La Amazonia debe ser protegida», tuiteó el secretario general de la ONU, Antonio Guterres.

Los focos de incendio crecen día a día en Brasil: entre enero y el 21 de agosto, el organismo de observaciones espaciales INPE registró 75.336, un 84% más que en el mismo periodo de 2018. Ese número muestra un aumento de 2.493 focos respecto al lunes.

Los expertos aseguran que los incendios forestales no solo afectan a las zonas donde se inician, sino que su impacto se podrá sentir a nivel regional y global, sobre el clima y los océanos.

«Los incendios forestales tienen muchas repercusiones sobre la diversidad biológica. A escala mundial, son una fuente importante de emisión de carbono, contribuyendo al calentamiento mundial que podría modificar la biodiversidad», explica un estudio de la Secretaría del Convenio sobre la Diversidad Biológica del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA).

Este amplio documento, elaborado por expertos del Centro de Investigación Forestal Internacional (CIFOR), el Fondo Mundial Para la Naturaleza (WWF) y la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN), indica que los incendios forestales «en los planos regional y local, modifican el volumen de biomasa, alteran el ciclo hidrológico con consecuencias sobre sistemas marinos como los arrecifes de coral, e influyen en el comportamiento de las especies vegetales y animales».

El humo es otro factor a considerar. En el caso de los incendios actuales en Brasil, el humo se ha desplazado hacia el Atlántico, pero un parte de este está llegando al Perú, lo cual puede traer consecuencias para la salud de la población.

 

La imagen muestra los focos de calor que se extienden en la Amazonía. (Foto: VIIRS/NASA)

 

«El humo procedente de los incendios puede reducir notablemente la actividad fotosintética y perjudicar la salud de los seres humanos y de los animales», indican lo autores.

En tanto, los incendios parece mostrar ya sus efectos en ciudades como Porto Velho o Sao Paulo, que este lunes oscureció a las tres de la tarde, un horario inusual para el anochecer, incluso en los días de fuerte invierno, y el extraño fenómeno divide a especialistas que señalan a la fuerte nebulosidad y a los incendios a miles de kilómetros como los responsables.

Francisco Vilela, meteorólogo del Instituto Nacional de Meteorología de Brasil (Inmet), consideró en declaraciones al portal G1 de la cadena Globo, que «material en partículas, oriundo del humo producido por incendios silvestres» en Bolivia, Paraguay y los estados de Mato Grosso y Mato Grosso do Sul -occidente-, combinado con el ‘frente frío’, causaron la oscuridad.

El instituto privado Climatempo también consideró que el humo proveniente de la Amazonía, con incendios forestales en Acre, estado próximo de la frontera con Bolivia, y el ‘frente frío’ traído por los vientos marítimos, incidieron para el fenómeno.

La Amazonía es el bosque tropical más grande del mundo, con una superficie de 5,5 millones de kilómetros cuadrados, donde vive una cuarta parte de las especies de la Tierra se encuentran allí, es decir, 30.000 tipos de plantas, 2.500 especies de peces, 1.500 de aves, 500 de mamíferos, 550 de reptiles y 2,5 millones de insectos, según la Organización del Tratado de Cooperación Amazónica (OTCA).

 

Con información de El Comercio de Perú