Canasta básica: hasta donde la cubre un sueldo estatal

Una familia considerada “tipo” por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) -varón de 35 años, mujer de 31, un hijo de 6, y una hija de 8-necesitó en diciembre último $25.493,80 para no quedar bajo la línea de pobreza. Y $10.197,53 para no quedar bajo la línea de la indigencia.

 

 

El dato surge de la estadística que dio a conocer este miércoles el Indec y que dan cuenta de un incremento del valor de la canasta básica total ($25.493,80) a lo largo de 2018 del 53,5%, y de una suba del 52,9% en la canasta básica alimentaria ($10.197,53). Si esos valores se comparan con los salarios en el Estado provincial, se cae en la cuenta de que son vastas las franjas de empleados que quedan ubicados bajo la línea de la pobreza.

El docente uruguayense Luis Fernández, uno de los que mejor maneja las estadísticas dentro del colectivo de los maestros -integra el Grupo de Análisis Gremial (GAG)- hizo una comparación a partir del último dato sobre aumento de la canasta básica total que dio a conocer el Indec, y señala que con una suba del 52,9%, ubicándose en $25.493,80, el sueldo del cargo testigo, el maestro que se inicia en la actividad, compra apenasl el 60% de los productos de esa canasta con el sueldo que tiene hoy día, que es $ 15.291.

En la cúspide de la pirámide salarial, un docente con el máximo de antigüedad, 25 años en la actividad, podría alcanzar con su salario el costo de la canasta básica. Y un poco más: a decir verdad, sería un 1,02 canastas.

Los estatales accedieron en la provincia a un aumento similar a los docentes, 33% anual.

Hasta que se cerró la paritaria, a comienzos de diciembre último, el mínimo garantizado en el Estado entrerriano era de $15.000. Desde enero, ese monto sube a $17.000. Recién entonces, un estatal con que percibe el mínimo de bolsillo, alcanzará sólo el 66,68% del valor de la canasta.

Aún así, dice Oscar Muntes, titular de la Asociación Trabajadores del Estado (ATE), la realidad no es uniforme.

“Estamos $8.000 atrás”, evalúa. Y agrega: “Pero la realidad en los municipios es más grave todavía. Hay algunos municipios que pagan un mínimo de bolsillo de $14.000”.

El último relevamiento que hizo público el Indec indició que en el Gran Paraná, sobre un total de 78.601 hogares, están bajo la línea de pobreza 12.962 (50.784 personas), y en la indigencia, 4.072 hogares (16.488 personas). Y en Concordia, sobre un total de 36.028 hogares, 9.141 están bajo la línea de pobreza (38.054 personas); y en la indigencia, 1.746 hogares (7.349 personas).