Bordet: «Si el fruto del consenso es Cristina, estaremos con ella»

Prefiere a Lavagna, pero pide un acuerdo de unidad que incluya al kirchnerismo.

 

Por Lucia Aisicoff | LPO

Después de aplastar en las primarias al candidato de Cambiemos en Entre Ríos, el peronista Gustavo Bordet amaga con meterse en la negociación nacional y pide que se replique el acuerdo de unidad que alcanzó con el kirchnerismo y el massismo en su provincia.

No oculta que prefiere a Roberto Lavagna, pero confirma que estaría dispuesto a apoyar una boleta encabezada por la ex Presidenta. «Si el fruto del consenso es Cristina, estaremos con ella», admitió este martes en una charla con periodistas, aunque muy rápidamente se encargó de aclarar que «más allá de los nombres, lo importante es definir hacia dónde vamos».

Bordet se identifica con el ex ministro pero marca una diferencia clave: cree que Alternativa Federal y Unidad Ciudadana deben confluir en un gran frente opositor para vencer a Mauricio Macri. «El tema a resolver es quién lo sintetiza, hay que discutir quién encarna la conducción», explica.

Piensa que lo mejor sería elegir un candidato de «consenso», aunque no queda claro cómo podría resolverse eso a nivel nacional. Bordet reconoce que, última instancia, los principales referentes deberán ir a las PASO si no logran «ponerse de acuerdo» para designar a uno.

La postura de Bordet comenzó a cambiar desde que se reunió en privado con Cristina. Fue la primera charla extensa que tuvieron en su vida, en la que el gobernador pudo ver un «gesto» de la senadora para evitar la ruptura del peronismo entrerriano. El mismo gesto que -aclara- tuvo Sergio Massa en su provincia.

El acuerdo de unidad fue muy complejo en su provincia. «Parecía imposible, nadie pensó que íbamos a hacer un frente único. La negociación fue durísima y hubo que ceder espacios», afirman cerca del gobernador y admiten que lo que destrabó la negociación fue la voluntad de Bordet, Massa y Cristina.

«Si este modelo nos funcionó, hay que probarlo», propone y menciona la experiencia sanjuanina, donde se dio un escenario similar, aunque cree que en la política ninguna fórmula es «infalible». También lanza un centro al socialista Miguel Lifschitz al describir que comparten su visión sobre el país, mientras pide ampliar el espacio a otros sectores por afuera del PJ.

De excelente relación con el ministro Rogelio Frigerio y señalado como uno de los gobernadores «amigos» de la Casa Rosada, Bordet comenzó a tomar una cruda distancia con el gobierno. En su entorno hablan del «fracaso» de Macri  y creen que «ya es tarde» para cualquier medida que pueda tomar la Rosada para ratificar el rumbo económico.

Lo cierto es que, según los números que manejaban en su provincia en las semanas previas a la elección, Macri seguía primero pero con Cristina comiéndole los talones en alrededor de 34 puntos, mientras Lavagna ocupaba un tercer puesto «cómodo». «El voto entrerriano mutó, hay que volver a medir», dicen en la provincia y creen que Macri está en caída. «Nosotros le dimos institucionalidad al Gobierno, pero no co-gobernamos», se despega Bordet.

 

 

 

Fuente | La Política Online